¿Trabajas con alguien de la familia? Estos consejos harán las cosas más fáciles

Dicen que la familia y los negocios son algo que no debe mezclarse, pero a veces es inevitable trabajar con alguien de la familia. Las cosas pueden ser más incómodas si eres tú, quien ostenta la posición de jefe. Al principio no sabes como deberías tratar a esa persona, no quieres tensiones fuera del trabajo pero tampoco quedar mal ante tus empleados. Es muy importante que si van a estar laborando juntos, ambos tengan conciencia de las reglas y de que una vez dentro de la oficina, sus lazos sanguíneos o políticos no van a existir. Estos consejos son muy prácticos en dicho caso:

  • Sincérate con tu familiar desde el principio. Estás a cargo, pero eso no implica que vayas a darle trato preferencial o a darle confianza desde el principio. Si quiere esta última, se la va a tener que trabajar trabajando duro, igual que hacen todos los demás.
  • Él o ella, es un empleado más. No van a tratar temas familiares en la oficina y viceversa, tampoco va a haber diferencias respecto de sus responsabilidades con el resto de quienes trabajan para ti. Mientras tengas esto en cuenta, mantendrás los problemas al mínimo.
  • Las cuentas para con él o con ella, son iguales que para los demás empleados. Esto significa que no le vas a pagar más de lo que merece, no le vas a prestar dinero ni le darás adelantos de nada. Mucho cuidado, porque el dinero es el medio más fácil de crear discordia en estas situaciones.
  • Van a tener que separar sus ámbitos laboral y familiar. Que no te de pena tratar a esa persona amistosamente en reuniones familiares y ser diferente en el trabajo, mientras no le faltes al respeto, tendrá que acostumbrarse a que cada cosa tiene su lugar. Es más sano para ambos.

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