¿Por qué no bajo de peso, si siempre salgo a correr?

Correr es uno de los ejercicios más eficaces para adelgazar, pero si tú has iniciado a levantarte por las mañanas para salir a echar una carrera y aún no estás viendo resultados, definitivamente significa que hay algo más que debes cambiar en tu rutina. Tal vez hay hábitos que todavía tienes que dejar atrás, o tu organismo necesita algo más de tiempo o de esfuerzo, para poder quemar esa grasita que tanto te molesta. Estas son las razones por las que este ejercicio, puede estar no dando los resultados esperados en ti:

  • Tu cuerpo apenas se está acostumbrando a estar activo. Dale tiempo para deshacerse de esos kilitos de más, especialmente si es la primera vez que pones en marcha una rutina de entrenamiento. Los resultados no son inmediatos pero si te mantienes constante, tarde o temprano los notarás. Como todo, adelgazar es una cuestión de tiempo.
  • Necesitas aumentar la intensidad. Tal vez pienses que corres, pero si no eres profesional en esto, no puedes saber si lo estás haciendo bien. La intensidad a la que lo haces es crucial para quemar calorías e incluso, seguir haciéndolo luego de haber terminado. A mayor esfuerzo, los efectos de la carrera perdurarán hasta horas después.
  • Haces ejercicio, pero sigues comiendo mal. No olvides que tu alimentación también es crucial para perder esos kilos que odias. No llegarás muy lejos si sigues comiendo porciones exageradas o con alimentos procesados. Tampoco creas que por haber corrido bastante, “mereces una recompensa” llena de calorías.
  • Tal vez correr no es lo más adecuado para ti. Si no lo disfrutas y lo has tomado como una obligación, el adelgazamiento se conviertirá en una carga y obsesión para ti. Hay muchas actividades físicas eficaces y entre ellas puede estar la que llegue a apasionarte. Recuerda que el ejercicio debe hacerte feliz.

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