Narices pintadas o ¡Bien maquilladas!

Por : GEORGE ROSARIO RODRIGUEZ.

Todos alguna vez hemos sido parte del auditorio de estatuas vivientes, magos o músicos de la calle, por sólo mencionar algunos de los talentos urbanos que inundan las plazas y parques. Estos curiosos personajes de vida singular e imaginación a raudales, buscan para realizar sus presentaciones, ciertos espacios al aire libre con las condiciones necesarias de afluencia de público, y otras, para poder realizar su labor artística de forma remunerada.

He aquí los comúnmente llamados ¡Artistas callejeros! Uno se deleita cuando escuchamos bellas melodías sacadas de fugaces instrumentos o cuando vemos a un mimo convirtiendo el espacio en texto. Todos son parte del entorno socio- cultural de una ciudad.

Hay una tendencia en aumento de nuevos exponentes a los cuales designaré: “El Humor Pueblerino”, quienes justifican su falta de actitud para otras manifestaciones artísticas de mayor nivel y emergen como artistas callejeros encontrando en ello una salida fácil, un medio eficaz y en muchos casos poco sacrificado de garantizar la subsistencia.

arte y sociedadComienzan muchos de ellos por PINTARSE de payasos, desconociendo el compromiso de estar frente a un público e ¡improvisar! Este última es un recurso del actor el cual consiste en concebir y ejecutar una acción o grupos de acciones de forma espontánea, manteniendo una conversación sin directrices previas, consiguiendo entrar y salir del guión preestablecido de manera orgánica y sin que el espectador sea capaz de percibirlo.

La falta de dominio y experiencia en el uso de estas técnicas y recursos, marca la diferencia entre un verdadero artista y alguien que no lo es. En estos últimos, la carencia de conocimientos también influye de forma negativa en el desarrollo de sus rutinas. Se improvisa correctamente cuando el mimo, tiene un total dominio de sus límites y de los del público. De este modo, se evita navegar en lagunas indeseables, teniendo que buscar a última hora, alternativas fuera de sus posibilidades y recursos de expresión.

¿Pero cuál es el talón de Aquiles de estos humoristas? – El ser ignorados por el público–. Cuando esto sucede, la forma de respuesta más usada es una verborrea grotesca con la intención de buscar un punto de reacción inmediata, y es justamente ahí cuando entran en un rebate de palabras, convirtiéndose en figuras y el público en contrafiguras, palas etc, como se les llama en el argot de los clowns.

Payasos de la calle y arte

El espectador es un factor importante pero a su vez vulnerable dentro de esta manifestación urbana, sobre todo porque los artistas callejeros, consiguen aglutinar a su alrededor, personas de todo tipo, y entre ellos, en muchos casos a ¡Niños! Y muchas veces encontramos a artistas poco profesionales que siguen con su rutina en la cual entran gestos, movimiento e insinuaciones propios de un humor negro y en muchos casos impropio, tratando de justificarlos a través del teatro del absurdo, sin importarles la edad de su público, y terminan siendo poco delicados, y en ocasiones, hasta desagradables. ¡Sólo tienen un objetivo: ¡Pasar su sombrero! Ahí terminan su rutina y comienza la de nosotros como padres de familia ya que nos corresponde explicar muchas interrogantes a nuestros hijos, terminada la función, porque accidentalmente estuvimos en el momento y lugar equivocado.

Los Profesionales del género llamados clown, payasos o excéntricos, sienten un respeto por su público, además de una sensibilidad y percepción para trabajar, especialmente para los niños. Por ejemplo son selectivos en sus rutinas y la comunicación es más coherente para desde modo conseguir un resultado exitoso.

El arte del payaso requiere de conocimiento y un dominio escénico excelente. Está considerado entre las expresiones artísticas más difíciles. El payaso es un ente que admira su profesión u oficio, y por consiguiente, no sale ante su público, a hacer cualquier barrabasada de mal gusto.

Finalizaré diciendo: “Para los niños, desde lejos todas las narices de los payasos pueden parecer del mismo color. Sin embargo, nosotros los adultos debemos saber diferenciar desde el primer minuto entre una simple nariz pintada, y una nariz ¡Bien maquillada!

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