Mitos sobre la convivencia entre gatos y bebés

Los gatos son mascotas muy comunes para tener en casa pero, ¿qué es lo que pasa cuando también se tienen bebés? ¿Será que es peligroso que estén en el mismo espacio? La verdad es que mucha gente cree que esto no es recomendable; en especial porque se sabe que un gato no es tan sociable como un perro. Sin embargo, esto no significa que no sea seguro que estos animalitos estén cerca de los más pequeños de casa, siempre y cuando haya supervisión de los padres. Mira a continuación cuales son los mitos más extendidos sobre este tipo de convivencia y porque no deberías creerlos por completo.

gatos

  • Los gatos no toleran a los bebés que lloran. Esto es falso; un gato únicamente se pone a la defensiva cuando percibe peligro y sabe distinguir claramente que un bebé no lo es. En cambio puede intentar acercarse a él por simple curiosidad y para compartir su calor, porque los felinos sienten la temperatura corporal que emiten los niños pequeños.
  • Es peligroso que un gato esté demasiado cerca de un bebé. Hay quienes piensan que succionan el oxígeno de los niños, pero esto es completamente absurdo. Lo que sí debes cuidar es que tu mascota no esté encima o demasiado cerca de la cara de tu pequeño, ya que podría ocasionarle asfixia.
  • Tener gatos en casa puede desencadenar alergias para los bebés. En realidad depende mucho del sistema inmunológico pero lo cierto es, que convivir con animales incluso puede ayudar a reforzarlo. También hay que cuidar que el gato esté muy limpio y aspirar con frecuencia para evitar sus pelos sueltos, pero fuera de eso, no tiene nada de malo conservar a este tipo de mascota.

Los gatos son tan buenas mascotas para los bebés como cualquier animal, solamente hay que estar al tanto de su comportamiento.

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